lunes, 26 de agosto de 2024

La esperanza es la cura del mañana para la decepción del hoy…

 


La Fuerza de las Palabras

 La Fuerza de las Palabras

Un abrazo hasta el cielo ángel sin culpa, hablaré por ti y contare tú historia...


En la entrada anterior les conté acerca de cómo conocí a Kalina, esta gran mujer se llevó una gran parte de mi corazón cuando dejo este mundo.  Puedo decirles que mi vida fue algo complicada por la naturaleza de mis pasiones fui tantas cosas, pero mi mayor amor en la vida fue y será la comunicación, desde muy joven me casé con ella y aún en estos días todavía estamos juntos eso sí ahora un poco más modernos.   Kalina, cuando la recuerdo mi mente divaga digo yo que por la edad o eso dice mi médico, pero creo que me aún me duele mucho su partida.  

Mi abuela me decía que había gente que llegaba al mundo con estrella y otros estrellados, Kalina era una estrella por si misma pero la fuerza de las palabras la llevaron a un sufrimiento tan profundo que jamás había yo visto en todos mis años de vida y que no creo realmente que yo hubiese podido soportar ni una cuarta de lo que su alma sufrió de forma injusta.   No tengo hijos, hay días que me pregunto por qué, pero con historias como la de Kalina seguro hubiera cometido una locura y estuviese escribiéndoles desde el pabellón de alguna penitenciaria.   Aquel día cuando la vi parada junto a la ventana, no me atreví a hablarle, con los años aprendí que a veces es mejor no preguntar por temor a empeorar la situación, sin embargo, algo más allá de mi me acercaba cada vez más a indagar el porqué de una mujer tan hermosa y bastante joven se encontraba sola en un lugar así y que en los días de visita la sacaban a ver las monjitas que siempre estaban haciendo sus plegarias por las vidas de estas almas desdichadas.  

Bueno, un buen día me arme de valor y le pregunte a la enfermera si podía hablarle a Kalina y me dijo que ella no era violenta pero era raro que compartiera con alguien y entonces dándole paso a mi espíritu de comunicador y para ser muy franco con un nudo en la garganta me le acerque y le salude fue un sencillo “hola que tal soy Paco el hermano de Carmen”, espere con cierto nerviosismo su reacción, ya me habían informado que violenta no era  pero si quería yo saber no por el morbo de ser entrometido pero me produjo tal tristeza que mi primer instinto fue tratar de ayudarla, ya me había dado cuenta que estaba sola y su únicos compañeros eran el dolor y la tristeza.  Pasaron unos minutos y sin voltear me dijo “Hola soy Kalina, su hermana Carmen me trata con respeto y dignidad”…. esperaba cualquier respuesta menos esa, me quede un poco atontado sin saber muy bien que responder… solo atine a decir es un derecho inherente a todo ser vivo… de sus ojos salieron lágrimas en un silencio absoluto y sentí de alguna forma como ese dolor y tristeza que la embargaban se expresaban por medio de esas gotas de cristal que rodaban por sus mejillas perfectamente alineadas hasta caer sobre su bata del hospital.  

No se me ocurrió otra cosa que buscar a la enfermera a ver que había hecho mal y como podía remediarlo mi intención era ayudarla no ponerla peor, la enfermera me explicó que no tenía nada que ver conmigo  que Kalina pasaba sus días así que inexplicablemente no había intentado suicidarse como era de esperarse en estos casos, me dijo que por las pocas palabras que decía en las terapias ella en su cabeza estaba convencida de que era merecedora de su condición por haber permitido que su verdugo se adueñara de su alma y no haberlo detenido.  

Voltee a verla y seguía en el mismo estado, no tenía el valor de ir a despedirme, amigos una de mis debilidades en la vida es ver a una mujer llorar, he podido lidiar con casi cualquier cosa pero eso nunca lo he podido soportar, tal vez porque crecí en una familia donde mis abuelos nos tenían prohibido faltarle el respeto a las primas o tías, mi abuelo siempre nos enseño qué un hombre se mide por su trato hacia una dama, que no importa a qué se dedique la dama siempre hay que respetarla y si es posible protegerla de cualquier sinvergüenza que se quiera aprovechar y eso practiqué  desde muy pequeño a el respeto y protección a las mujeres.  No me malinterpreten, no en el sentido de que sean débiles, por el contrario por ser lo más perfecto y maravillo que existe en la Tierra.  Hubo una canción muy escuchada en sus tiempos “Mujeres” era de un gran cantautor latinoamericano que se comunicaba desde el corazón, si tienen oportunidad de escucharla es un himno a la naturaleza de ser mujer, debe ser enseñado en las escuelas porque desafortunadamente en nuestra sociedad el machismo está my marcado todavía, y hay quienes dicen llamarse hombres que abusan de aquello que justo debemos respetar.

Me quedé con la imagen de Kalina en mi mente formulando mil y una hipótesis del porqué de su situación,  no tenía muchas referencias solo su comportamiento y lo que me había comentado la enfermera.   Llegue a la prematura pero acertada conclusión que esta mujer había sido víctima de la perversidad de algún patán… en términos legales “violencia doméstica” y al recordar que no había visto a nadie visitándole deduje que estaba sola en él mundo o que la habían dejado sola como a muchas de estas almas que habitan en estos hospitales por no llamarlos por su nombre.   Cuando me vi en la necesidad de internar a Carmencita era porque no podía ya atenderla en casa ni aún con las enfermeras era capaz de proporcionarle lo necesario para que su mente no se fuera deteriorando con mayor rapidez de lo diagnosticado, pero jamás la he abandonado y nunca lo hare mientras este en este mundo.  

Volviendo a Kalina, ya estando pues retirado en teoría de la practica investigativa, reflexioné y considere que lo correcto era darle el trato que mis abuelos con tanto ahínco habían inculcado en mí e intentar de alguna forma aligerar ese dolor, es que amigos, si ustedes hubieran visto sus rostro les aseguro sin temor a equivocarme que hubieran tomado mí misma decisión, cuando una mujer agradece que la traten con respeto y dignidad se me hace inimaginable lo vivido y que de alguna manera os iré contando a través de estas páginas, a ustedes mis respetadas damas que están del otro lado que de encontrarse en una situación así no se sientan solas y estén seguras que ni todo el oro, plata y piedras preciosas del mundo pueden llegar a ser más valiosas que ustedes y a mis estimados caballeros protejámoslas de aquellos que ostentan el título de hombres y qué les queda demasiado grandes porque no llegan pero es que ni a suela de chancla. 


Se despide con un profundo cariño tú amigo Paco...   





Mujeres
¿Qué hubiera escrito Neruda?
¿Qué habría pintado Picasso?
Si no existieran musas
Como ustedes 

Por Ricardo Arjona  











domingo, 25 de agosto de 2024

Te contaré una historia del alma...

 

 Eran Dos y ella el Tercio

Kalina sintió una punzada profunda cuando la golpearon con brusquedad las palabras de Ezequiel, lo que no se imaginaba es que ese sentimiento la acompañaría por los siguientes 25 años de su vida.  Conoció a Ezequiel en el trabajo, una naviera donde trabajaba como secretaria estaba recién graduada de turismo en una prestigiosa universidad de la capital pero su familia estaba muy mal económicamente y aunque no tenía nada que ver con sus estudios necesitaba mucho el dinero y él un mecánico muy reconocido en el pueblo de dónde venía no sabía ni leer ni escribir, pero había aprendido el oficio de los maestros de mecánica de su natal San Francisco de Veraguas.  

Me cuenta que su maldición empezo una mañana de la estación lluviosa donde aclarece tarde, hace mucho frío y el aire huele a hierba recién cortada.  Kalina no era de hablar mucho, pero ese día llegó muy temprano pues no había tráfico y la vía estaba fluida Ezequiel era el consentido del jefe un tipo mujeriego y de haberlo sabido Kalina no estaríamos contando su historia.  En fin, Ezequiel con un carisma envidiable pero detrás de tanta gracia le acompañaban una de virtudes al caballero, mujeriego, sinvergüenza, machista, bebedor, en fin toda una joya, llegaba cuando le apetecía al trabajo y como le pagaban muy mal por todo lo que sabía el británico dueño de la naviera le pasaba todas sus vagabunderías.

Su primer encuentro fue algo así:

-        ¿Buenos días, señorita cómo está?

-        Bien todo en orden.

-        ¿Por qué tan solita a esta hora por aquí?

-        No había, tráfico y llegué rápido.

-        Yo tengo 35 años y ¿usted niña cuantos años tiene?

-        Tengo 20 años y novio, a sabiendas de la reputación que le precedía lo detuvo en seco antes de que le hiciera pasar un mal rato.

-        ¿Y cuántos hijos tiene?

-        Yo, no tengo ninguno y usted.

-        Bueno yo ninguno mi mujer tiene cuatro y dice que son míos.

A Kalina no le hizo chiste el comentario y su tan expresivo rostro se lo dejo saber.

-        Veo... Que tenga buen día, Señor Ezequiel me retiro ya han abierto la oficina.

Kalina se fue a su rutina diaria, pero algo de aquel hombre llamo su atención no sabía que era y no estaba dispuesta a averiguarlo.  Fueron pasando las semanas y Kalina intencionalmente llegaba muy temprano todas las mañanas para poder hablar con Ezequiel, a todo esto, ella lo negaba, sin saber que este sería su entrenamiento donde aprendería a ocultar el calvario que este hombre la haría vivir.  Pasó el tiempo y continuaron las pláticas ya un poco más confianzudas e íntimas, un día Ezequiel la llama muy tarde del celular de la oficina para contarle de que había terminado con su esposa, puesto que la situación era insostenible lo que no le dijo era para quien era insostenible si… para la pobre loca que se lo había enganchado con cuatro hijos y que le rogaba no dejarla o para él que no tendría quien le lavase la ropa, le cocinase, le complaciera y por si fuera poco lo mantuviese.

Kalina quedó desconcertada le dijo que, pues si él había decidido que estaba bien, pero no se imaginaba esa inocente muchacha las tragedias que le esperaban.  Tanto da la gota que rompe el cántaro como dicen en mi pueblo que Kalina termino accediendo a salir con Ezequiel sin saber ni estar muy clara que hacer con su novio.  Olvido por completo las recomendaciones de su sabía abuela... no te quedes con él más quieres quédate con él más te quiere... porque el que más quieres te hará sufrir…

Kalina como era de esperarse rompió con su novio y empezó a salir con Ezequiel y así inicia el principio de su fin, una chiquilla tonta, inocente y por Dios sí que estaba enamorada de aquel vividor… que pecado! La verdad que Kalina no tenía experiencia alguna más que la de su primer novio con quién termino se dijo ella porque no había química, pero claro si tenía química y física con el bandido de Ezequiel.  Y así paso el tiempo en un ir y venir de rumba en rumba, Kalina no acostumbraba a salir mucho pues su círculo de amistades era muy reducido o más bien nulo por lo que Ezequiel se convirtió en su todo parecían uno solo quien no lo conociera pensaría que se había enmendado y está seria la indicada, pero nada más alejado de la realidad.  Pasaban ebrios la mitad de día y la otra mitad tratando de recuperar el alma después de tanto alcohol, pasaba las noches fuera de casa y no daba señales de vida.

Kalina venía de un hogar donde la violencia doméstica había sido la tónica que había mantenido unido a sus padres desde que ella lograba recordar que por cierto al contrario trataba de olvidar con su nueva vida de desenfreno.  Y así pasaron los meses hasta que la mamá de Kalina le puso un ultimátum no sin antes advertirle que ese hombre con un doctorado en perro callejero no era para ella y que la haría sufrir lo indecible y ella defendiendo lo indefendible recogió tres muditas de ropa y se fue a vivir con él a un cuartito de quinta en un área roja del populoso barrio de San Miguelito donde era navidad todos los días porque lo único que se escuchaban eran balas y sirenas a toda hora.   Pero ella no se quejaba igual en su casa había vivido un infierno, su único novio no había sido nada remarcable por lo que Ezequiel se convirtió en el centro de su universo lo amaba con ese amor loco e insano del primer amor donde cada vez que la besaba ella sentía que flotaba hasta que sonaba el teléfono y era Martha la madre de sus cuatro hijos, su esposa ante la ley y la que con el transcurrir del tiempo se convertiría en la señora de su vida.

Kalina al principio no le daba mucha importancia, pero sus llamadas eran más frecuentes y el cambio en el carácter de Ezequiel era más notorio cada vez que hablaba con Martha, se alteraba le gritaba por todo y si ella contestaba él solo salía por la puerta al bar más cercano, las primeras veces cuando no llegaba a dormir Kalina recorría todos los bares conocidos y no conocidos para poder encontrarlo pensando que algo malo le podía haber pasado, pero lo único que le sucedía al cínico, era la borrachera que se jalaba que ni mantenerse en pie podía.  Me cuenta Kalina que eso debió haber sido su señal de alerta, pero no la vio o no la quiso ver.  Martha se fue a vivir con sus hijos a San Francisco de Veraguas los dos era del mismo pueblo y todos le conocían allá y los problemas aumentaban porque cada vez que Martha chasqueaba deditos Ezequiel viajaba hacia el interior bajo algún pretexto sin importar si era en la mitad de la semana.

No podía entonces comprender esa inocente y enamorada niña de escasos veinte años que ella era el mal tercio en esa relación, no tenía a nadie a quién preguntar, su familia la había abandonado y pienso yo que aún era demasiado inexperta y lo peor enamorada para darse cuenta de que el resto de su vida su relación no sería de dos ella y él sino de tres donde Martha y Ezequiel eran los protagonistas y ella siempre sería la espectadora, en una dolorosa historia que literalmente acabaría con ella llevándola a la locura, no en sentido figurado, después de 25 años con Ezequiel desarrollo una serie de trastornos mentales donde la realidad dejaba de existir y solo eran ella y sus voces y fue internada en un sanatorio. 

Fue allí donde la conocí, la primera vez que la vi yo visitaba a mi hermana recluida con demencia senil y allí estaba ella de pie junto a la ventana, lágrimas corrían muy lentamente por sus mejillas y en sus ojos el dolor encontró un hogar, quede totalmente impresionado porque  en todos mis años nunca habia visto una mirada tan perdida y vacía donde se reflejará el sufrimiento como si su pena estuviese ocurriendo en ese mismo instante y no pude evitar preguntarme que aflicción tan grande la habría llevado a ese lugar.



"Vive cada día como si fuera el último regalo que la vida te otorga!."


"Vive cada día como si fuera el último regalo que la vida te otorga!."

 

He aprendido a lo largo de los años a preguntarme ¿Por qué no?... hay tanto que hacer en el día a día, tantos pendientes, cosas que debemos hacer, otras que tenemos que hacer y finalmente las que más nos gustan, pero son las que menos hacemos… las que queremos hacer… nuestro estar en esta vida es un tiempo prestado… debemos de aprender a priorizar de forma tal que vivamos esta vida de la mejor manera posible, tratando de hacer lo que más felices nos hace a nosotros a quienes nos rodean. 

Siempre vamos a estar expuestos a situaciones difíciles y no podemos controlarlas y en ocasiones ni tan siquiera predecirlas, pero lo que si podemos es manejar nuestra respuesta ante ellas… “ Lo que no te mata, te hace más fuerte”, mi humilde recomendación es que vivamos cada día nuevas experiencias que nos hagan mejores personas y que podamos ser capaces de aportar a la vida de otras personas, sin darnos cuenta un buen día el debo de y el tengo que se convertían en acciones cotidianas que irán de la mano con el … “yo quiero hacer”… vivamos lo más genuino posible y ya veremos como nuestro corto paso por el mundo será cada día una nueva experiencia...

Tú amigo El Paco   

Hola soy Paco..

 

Hola soy Paco...



Nací en un hermoso rinconcito de Centroamérica, bordeado por mares, donde la cálida brisa marina acaricia de día y por las noches las estrellas Iluminan todos los rincones…. Les obsequio una de las más perfectas descripciones dedicadas a mi hermosa y amada patria escrita por el inigualable Poeta Don Ricardo Miró y dice así:


Patria

Por: Ricardo Miró

¡Oh patria tan pequeña, tendida sobre un istmo
donde es más claro el cielo y es más vibrante el sol,
en mí resuena toda tu música, lo mismo
que el mar en la pequeña celda del caracol!

Revuelvo la mirada y a veces siento espanto
cuando no veo el camino que a ti me ha de tornar...
¡Quizá nunca supiese que te quería tanto,
si el Hado no dispone que atravesara el mar!...

La patria es el recuerdo... Pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa, la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor.

La patria son los viejos senderos retorcidos
que el pie, desde la infancia, sin tregua recorrió,
en donde son los árboles antiguos conocidos
que al alma le conversan de un tiempo que pasó.

En vez de estas soberbias torres con áurea flecha,
en donde un sol cansado se viene a desmayar,
dejadme el viejo tronco donde escribí una fecha,
donde he robado un beso, donde aprendí a soñar.

¡Oh mis vetustas torres, queridas y lejanas,
yo siento las nostalgias de vuestro repicar!
He visto muchas torres, oí muchas campanas,
pero ninguna supo, ¡torres mías lejanas!,
cantar como vosotras, cantar y sollozar.

¡Oh patria tan pequeña que cabes toda entera
debajo de la sombra de nuestro pabellón:
quizás fuiste tan chica para que yo pudiera
llevarte por doquiera dentro del corazón!